Las rejillas para rebosadero son un elemento clave en el sistema de filtración y seguridad de tu piscina. No solo garantizan el correcto funcionamiento de la canaleta de rebosadero, sino que también aportan estética y seguridad en la zona de borde. En esta guía te explicamos paso a paso cómo elegir la rejilla ideal según tus necesidades.
Paso 1: Seleccionar alto y ancho de la rejilla
El primer aspecto que debes tener en cuenta son las dimensiones de la rejilla. Escoger la medida correcta es fundamental para que encaje perfectamente en tu piscina.
Alturas más comunes
- 22 mm: la medida más estándar en muchos modelos.
- 35 mm: muy utilizada, con la ventaja de ser reversible en algunos casos, lo que permite alargar su vida útil.
- 24 mm: disponible en ciertos tipos de rejillas de placas.
Anchos habituales
- 195 mm
- 245 mm
- 295 mm
- 335 mm
- 345 mm
Como ves, existe una amplia gama de medidas para adaptarse al diseño de cada canaleta. Es importante medir correctamente antes de comprar.
Paso 2: Elegir el tipo de unión
El sistema de unión define cómo se ensamblan las rejillas entre sí. Este detalle influye tanto en la instalación como en el mantenimiento posterior.
- Unión de placas: se presentan en módulos de varias rejillas que se unen a presión. Son rápidas de instalar.
- Unión por cable: se conectan con un cable de acero inoxidable AISI-316 plastificado de Ø 2,5 mm. Requiere comprar el cable y prisioneros aparte.
- Unión macho-hembra: el sistema más habitual, que permite gran variedad de modelos y una instalación sencilla.
Según la frecuencia de uso y la facilidad que busques en el montaje, te convendrá más un sistema u otro.
Paso 3: Conocer los accesorios necesarios
No todas las rejillas se instalan de la misma manera. Algunos sistemas requieren accesorios adicionales para garantizar un resultado perfecto.
- Perfil: soporte indispensable para que todas las rejillas queden niveladas.
- Cable + prisionero: imprescindibles en las rejillas de unión por cable.
- Esquinas: adaptadores especiales para esquinas de 45º o 90º.
- Kit terminal: usado en rejillas de placas longitudinales, asegura un acabado estético y funcional.
Antes de comprar, revisa qué accesorios son compatibles con tu modelo de rejilla para evitar contratiempos en la instalación.
Paso 4: Elegir el color
El color no solo tiene una función estética, también puede integrarse mejor en el diseño general de la piscina. Aunque la opción blanca es la más demandada, existen alternativas.
- Blancas: clásicas y discretas, combinan con cualquier acabado.
- Azules: ideales para piscinas con tonos más intensos en el agua.
- Marrones: recomendadas para diseños naturales o con piedra.
Escoger un color diferente puede darle un toque distintivo a tu piscina sin perder funcionalidad.
Consejo final
Se recomienda que la canaleta de rebosadero se construya de obra, ya que las prefabricadas en PVC suelen sufrir dilataciones y con el tiempo pueden agrietarse. Una buena base garantiza la durabilidad de las rejillas y un acabado más seguro.
Conclusión
Elegir unas buenas rejillas para rebosadero es esencial para el correcto funcionamiento de tu piscina. Debes tener en cuenta:
- Las medidas de altura y ancho adecuadas.
- El tipo de unión más conveniente.
- Los accesorios necesarios para la instalación.
- El color que mejor se adapte al diseño de tu piscina.
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