La importancia de la Alcalinidad

DEFINICION Y RELACION CON EL pH

 

Es bien sabido que existe una clara relación entre el pH y la alcalinidad total. De manera sencilla podemos decir  que el pH es la medida de la acidez o basicidad del agua, mientras que la alcalinidad total es la medida de la reserva química capaz de mantener dicho pH estable.

Por tanto, la alcalinidad es la capacidad tamponadora del agua, la reserva de agentes que reaccionan con los contaminantes ácidos y alcalinos  y los neutralizan, manteniendo el balance químico del agua. Estos  agentes tamponadores se presentan normalmente en forma de iones bicarbonato, aunque de manera menos importante también intervienen los iones carbonato e hidróxido e incluso los residuos de cianurato.

La estabilidad del pH se podría representar mediante una balanza en la que los agentes contaminantes ácidos y básicos se han de compensar con la adicción  de las especies químicas que forman la alcalinidad total.

Los niveles  de alcalinidad total en una piscina deben ser lo suficientemente altos para estabilizar el pH y prevenir la corrosión, pero lo suficientemente bajos para evitar las incrustaciones y la turbidez del agua dura. Las  recomendaciones de las diferentes normativas varían en función del país e incluso de la comunidad autónoma, pero muchas de esas recomendaciones entran dentro del rango de 60-150 ppm. La recomendación  de la A.T.P es de 100 a 160ppm.

En general, cuando la alcalinidad aumenta, el pH tiende a aumentar también. Mas específicamente, cuando la alcalinidad se encuentra en un rango de 80 a 130, el pH de la piscina se mantiene en el rango 7.2-7.8.

LA IMPORTANCIA DE LA ALCALINIDAD TOTAL.

Es mucho mas fácil mantener el pH constante si el agua contiene agentes tamponadores que reaccionen cuando sea necesario con los contaminantes acido y alcalinos. Estos contaminantes se introducen en la piscina en el proceso de desinfección y también mediante los usuarios, y tienden a cambiar el pH y romper el equilibrio del agua.

 

ANALISIS Y EQUILIBRIO DEL AGUA

Nuestra recomendación a la hora de equilibrar el agua es la siguiente:

1.    Análisis de la alcalinidad total y posterior ajuste, en caso de que sea necesario.

2.    Análisis del pH y posterior ajuste.

3.    Análisis de cloro libre y cloro total y posterior ajuste.